Shopping
- 18 nov 2015
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Comprar es uno de los grandes placeres del ser humano, pero es una práctica que como todo deleite en la vida se debe equilibrar, balancear y no convertirla en una adicción. Situación que desconocen las personas que padecen de oniomanía o trastorno de compra compulsiva; el cual es denominado como un trastorno psicológico cuyo síntoma es un deseo desenfrenado por comprar sin una necesidad real, la compra conduce a sensaciones de pesar y depresión a corto plazo, sensaciones que sólo se superan a través de otra compra.
La vulnerabilidad juegan un papel importante, ya que mediante campañas publicitarias y de mercadeo los productos y servicios que no satisfacen las necesidades básicas, sino que entrarían en una lista de lujos, comienzan a jugar con la mente y la emoción de las personas haciéndolas partícipes de su beneficio hasta conseguir que lo adquieran como aspecto primordial de sus bienes.
La sociedad actual busca que los individuos se adapten a los estándares que son generados en diferentes grupos sociales que exploran nuevas alternativas de venta.

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